A veces las técnicas de reproducción asistida no son suficientes.

 

La reproducción asistida llegó hace muchos años para tender la mano a las parejas que no podían conseguir un embarazo de forma natural. La infertilidad se puede deber a múltiples factores, ya sean físicos, hormonales, genéticos, debidos a la edad, o a los hábitos de vida poco saludables, el estrés, drogas, tabaco, exceso de ejercicio, obesidad, etc.

Gracias a estas técnicas de reproducción asistida nacen miles de niños en nuestro país cada año, pero a pesar de los numerosos avances tecnológicos en la reproducción asistida, los resultados en ocasiones se alejan de lo esperado, y no encontramos solución a determinados fracasos.

Zona de laboratorio de Irmo Tenerife

Zona de laboratorio de Irmo Tenerife

Se debe profundizar en los diagnósticos de infertilidad y, en determinados pacientes, abordarlo desde un punto de vista interdisciplinar (ginecológico, genético, endocrino, y hasta psicológico).

Aún así, España es uno de los países con mayores tasas de éxito tras aplicar estas técnicas, y con una legislación muy avanzada, que permite llevar a cabo casi todos los tratamientos de reproducción asistida.

Las técnicas de reproducción asistida se están aplicando no sólo con fines terapéuticos, en parejas heterosexuales que no consiguen concebir de manera natural, sino también en mujeres solas que quieren ser madres, o parejas formadas por mujeres, incluso, personas que quieren preservar su fertilidad y vitrifican sus gametos como método preventivo.

Los legisladores deben trabajar para adecuar las leyes a esta realidad social. También se debe abrir el debate sobre la gestación subrogada en España. Hace unos días, el asesor jurídico de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y de la Asociación para el estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR), Fernando Abellán, decía en un congreso que “España no debe dar la espalda a esta realidad y abrir un debate más profundo sobre esta materia. Hay que afrontar este asunto garantizando los derechos de las mujeres, resolviendo los problemas éticos y legales que ahora provocan que muchas personas viajen a otros países para ser padres”. Actualmente países de nuestro entorno como Portugal, Grecia y Gran Bretaña, ya han legislado sobre la maternidad subrogada.

 

La reproducción asistida son técnicas de alta complejidad que requieren de un equipo profesional cualificado y muy humano y cercano con los pacientes. En IRMO llevamos más de una década luchando contra la infertilidad junto a nuestros pacientes, y esforzándonos por dar cada vez mejor servicio.

 

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